Efectos de alimentos con grasas saturadas y azúcar

grasas saturadas y sus efectos en nuestra salud

¿Realmente comes cuando tienes hambre?, o ¿te ves tentado a comer cuando pasas por un restaurante de comida rápida, con esa comida crujientes y sabrosa que anuncia y ves a otras personas comer?, ó ¿no puedes resistirte a esa comida precocinada y bollería industrial que encuentras en los supermercados, pastelerías u otras tiendas? Estos se debe a la gran cantidad de grasas saturadas y azúcar que esconden estos alimentos.

La multiplicación de los restaurantes de comida rápida y la venta de productos precocinados o listos para tomar en todos los centros de población, junto con las técnicas de márquetin y diseño usadas para captar y dirigir nuestra mente e inducirnos a la compra compulsiva, están transformando la sociedad española. Una transformación que va mucha más allá de la comida: La dieta mediterránea con su aceite de oliva y su estilo de vida saludables están siendo sustituidas por hábitos de vida americanos y una alimentación rica en grasas saturadas y azúcares.

Este estilo de vida y modo de alimentación está provocando una epidemia en la sociedad global, afectando tanto a adultos como jóvenes de todos los países . Aunque anteriormente se consideraba un problema que sólo afectaba a los países industrializados, se ha extendido también a los países de ingresos bajos y medianos.

Esta epidemia del sobrepeso y obesidad la asociaban anteriormente los científicos y médicos sólo con enfermedades cardiovasculares, la diabetes y las enfermedades del cáncer. Sin embargo, actualmente la comunidad científica las está asociando también con enfermedades cerebrales, como la enfermedad del alzhéimer y otras tipos de alteraciones cognitivas.

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¿Son las grasas saturadas buenas o malas?

Según las nuevas investigaciones, los niños que ingieren una de dieta rica en grasa satura y esta se les acumula en su cuerpo, pueden sufrir algún tipo de deficiencia en la memoria.

Estas conclusiones se están sacando de diversos estudios que se llevana cabo con ratones de laboratorio, a los cuales se les somete a una dieta rica en grasa saturada y azúcar. Los resultados de estos estudios muestran que estos ratones que siguen dicha dieta sufren un debilitamiento de su barrera hematoencefálica. La barrera hematoencefálica es un conjunto de células, vasos sanguíneos y sistema nervioso que impiden la entrada de muchas sustancias tóxicas del torrente sanguíneo al celebro, las cuales pueden afectar al cerebro.

Para determinar que partes de cerebro eran más susceptibles a los efectos de un debilitamiento de la barrera hematoencefálica, se inyectaron a estos ratones una pequeña cantidad de colorante en el torrente sanguíneo y después se observó en que partes del cerebro se depositaron los colorantes. En las ratas que tenían sobrepeso, el colorante se depositaba en el hipocampo, una parte del cerebro responsable del aprendizaje y memoria.

Otra de las consecuencias que se observaron por la acumulación de tales sustancias, fue que el hipocampo se inflamaba, y su actividad electroquímica cambiaba. Como consecuencia, estas ratas sufrieron deficiencias parciales en el uso de su información procesada en el hipocampo.

La pregunta que se hacen los científicos es. ¿Esta disfunción del hipocampo produce una alteración en la capacidad de nuestro organismo para controla r la señales que indican nuestra saciedad? Los científicos piensa que si. Una de las funciones del hipocampo es la de regular las señales internas psicológicas que indican si necesitamos o no ingerir más alimento, la saciedad. Ratones y personas que tienen dañado su hipocampo, parece que tienen dificultades en usar estas señales. Además, junto con la presencia de poderosas campañas de propaganda que inducen y nos dirigen a comer, pueden dirigirnos a una sobre alimentación.

Además, según estos resultados, este proceso puede ser un ciclo vicioso, el cual, si nos alimentarnos de una dieta rica en grasas saturadas y azúcar como la americana, podría crearse una disfunción del hipocampo, como consecuencia, este debitaría la señales que indican que estamos saciados. Además, junto a las señales externas de propaganda y márquetin las cuales nos inducen a un mayor consumo de alimentos ricos en grasa saturada y azúcar,  nos llevaría a consumir más productos ricos en grasa y azúcar, y este a su vez a un mayor debilitamiento del hipocampo, creando dicho ciclo vicioso, y volviendo a consumir más alimento, hasta llegar a desarrolla obesidad o sobrepeso y otras deficiencias cognitivas.

Foto 1: Comparativa de la dieta rica en grasa saturada con la dieta rica an grasa saludable, entre ellas el aceite de oliva

¿Debemos seguir una dieta sin grasas saturadas?

No tomar ningún alimento sin grasa saturadas no es fácil. Incluso el aceite de oliva virgen extra contiene una pequeña proporción de grasas saturadas. Lo que si debemos hacer es abandonar toda alimentación o dieta industrial, la cual es rica en grasas saturadas y azúcares refinados, todas ellas aportándonos gran cantidad de calorías sin ningún nutriente y como va demostrando la investigación, causándonos muchísimas enfermedades.

En conclusión, lo que no podemos abandonar una de las dietas más sanas del mundo, la dieta mediterránea, rica en pescado, verduras, frutas y aceite de oliva. Además, lo ideal es sustituir la mayoría de las grasas por aceite de oliva virgen extra, que está demostrado por muchos estudios científicos, ser el más saludable de todos.

Desde nuestra tienda de Las Rozas de Madrid os ofrecemos la mejor selección de aceites de oliva virgen extra de España: Baena, Sierra Magina, Sierra de Cazorla, Sierra Magina, Jaén, Priego de Córdoba, etc.

Fuentes:

El periódico el país http://politica.elpais.com/

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