La miel de Castaño procede de los mielatos que produce el Castaño. El Castaño es un árbol de un gran porte que puede llegar hasta los 25 metros de altura, típico de las zonas templadas del hemisferio norte. En España se encuentran fundamentalmente en todas partes, y crece preferentemente en zonas umbrías y húmedas del norte y oeste de la Península.

La miel de Castaño se cosecha en verano, y  es homogénea en el tiempo aunque se ve negativamente afectada por los grandes calores y es favorecida por los rocíos matinales.

Nuestra miel cruda de Castaño

La miel de Castaño tiene un color ámbar, con tonos más oscuros si lleva mielatos o tonos rojizos si lleva brezos.  En cata podemos apreciar su potente aroma y olor característico a madera seca, algo menos persistente e intensa que el de la miel de eucalipto. Al degustarla se aprecia su gusto dulce, con notas saladas. También se pueden encontrar en ella alguna nota amarga, si tuviese algo de brezo o notas ácidas por llevar algo de zarzas.

Beneficios y propiedades

La miel de Castaño, debido a su alta concentración de azúcares y encimas y su bajo contenido en agua, posee como todas las mieles propiedades bactericidas, antisépticas y cicatrizantes.

El mielato de los Castaños aporta a la miel una gran concentración de minerales: hierro, potasio, magnesio, manganeso y bario, recomendable para personas que sufren de anemia, sangrado nasal o metrorragia (reglas abundantes).

Recomendaciones

La miel de Castaño la recomendamos para los que no quieren un miel muy dulce ni con sabores muy potentes.

Los grandes cocineros la suelen emplear para maridar con carne de ibérico, guisos tradicionales y salsas agridulces.

Indicaciones de la miel de Castaño

La miel cruda de Castaño tarda varios meses en cristalizar y lo suele hacer con una granulometría gruesa.

Procedencia

La miel de Castaño la obtenemos de nuestra apicultor de Cádiz. La miel multifloral de Zamora, aunque no es monofloral va a proceder en una parte considerable de los mielatos del Castaño.