El olivo es un símbolo de la cultura mediterránea. Durante siglos, fenicios, griegos, romanos y árabes desarrollaron el cultivo del olivar e implantaron técnicas para la extracción del aceite contenido en el fruto del olivo, denominado aceituna o oliva. Desde que llegaron los primeros olivos a la península ibérica, el consumo de aceite de oliva ha ido expandiéndose e instalándose hasta ser parte de una cultura, una cultura y forma de vida que ha día de hoy se la denomina “dieta mediterránea”.