La miel de Acacia procede de las flores del árbol de la Acacia, el robinia pseudoancia en su nombre científico. Dicho árbol alcanza entre los 15 y 25 metros de altura y se encuentra en muy numerosos países, en Europa encontramos grandes plantaciones en Rumania, Bulgaria, Hungría y Ucrania.

La Acacia florece durante toda la primavera y verano, pero la mayor eclosión floral se produce entre los meses de marzo y abril, por lo que la miel de Acacia son de las primeras que se producen.

Nuestra miel cruda de Acacia

La miel cruda de Acacia tiene un color amarillo muy claro, y se convierte en blanco cuando llega a cristalizar.

En boca, se aprecia un sabor muy dulce y delicioso, con aromas sutiles, que son muy característicos de esta flor.

Beneficios y propiedades de la miel de Acacia

La miel de Acacia como todas las mieles posee propiedades bactericidas, antisépticas y cicatrizantes, debido a su bajo contenido en agua y por sus encimas peroxidasas, que producen peróxido de hidrógeno, un componente muy desinfectante.

La miel de Acacia, a diferencia del resto de las mieles, tiene un muy bajo índice glucémico, exactamente sobre 32, el resto de las mieles oscila entre el 60 y 80.

Componentes específicos de la Acacia aporta a esta miel, efectos relajantes y ayuda a la regulación del intestino, muy beneficiosa para las personas que sufren de estreñimiento.

Recomendaciones para la miel de Acacia

La miel de Acacia es ideal para los que buscan una miel suave con aroma sutiles y delicados.

Grandes cocineros emplean esta miel para elaborar aliños en ensaladas con queso de cabra y aumaodos.

Indicaciones

La miel de Acacia tarda bastante en cristalizar, por lo casi siempre la encontrará líquida aunque no esté pasteurizada. Cuando cristaliza lo hace con una granulometría muy fina.

Procedencia

En España no existen plantaciones importantes para obtener miel de Acacia, por lo que toda viene del extranjero. Nosotros la obtenemos de un importador situado en Valencia y de un apicultor situado en Alemania.