La miel de Roble procede de los mielatos que sueltan los Robles, un árbol del género Querqus, al cual también pertenecen las encinas. El Roble es originario del Hemisferio Norte, y en la Península están extendidos por toda ella.

La miel de Roble se cosecha normalmente a finales de verano y en otoño.

Nuestra miel cruda de Roble

La miel cruda de Roble posee un color ámbar muy oscuro, llegando hasta el negro en algunas ocasiones. Al cristalizar se vuelve marrón.

Su aroma es malteado, a infusión de malta, es decir, cebada tostada, con notas  regaliz y ligeros toques mentolados. En la boca se aprecia claros componentes salados, que amortigua su dulzor.

Beneficios y propiedades de la miel de Roble

La miel de Roble, una miel muy rica en minerales, posee las propiedades comunes a toda miel común; bactericida, antiséptica y cicatrizante.

La miel de Roble posee un alto contenido en hierro, ideal para combatir la anemia, la disentería y diarreas crónicas. Además, tiene propiedades contra las afecciones bronquiales y pulmonares.

Recomendaciones

La miel de Roble es una de las mieles menos dulces, por lo que es ideal para las personas que quieran consumir miel y no busquen endulzar demasiado sus postres.

Grandes especialistas en la cocina usan la miel de Roble para maridar quesos azules, frituras y frutas, así como, con pasteles de chocolate.

Indicaciones

La miel de Roble, como miel muy oscura, rica en minerales y con menor contenido en glucosa suele ser bastante lenta en cristalizar, por lo que es normal que se encuentre siempre líquida.

Procedencia

La miel de Roble la traemos de dos apicultores, los cuales producen miel ecológica. Un apicultor tiene colocado sus colmenas en el este y noroeste de la Comunidad de Madrid, y nuestro segundo apicultor, está situado en Cádiz.