Problemas medioambientales: Insecticidas

En un planeta donde cada vez vivimos más humanos, y los que vivimos consumimos más recursos naturales, está provocando grandes daños a la naturaleza. Uno de los grandes daños que provocamos es debido al uso excesivo de insecticidas. Estos insecticidas causan muy negativos efectos a los insectos polinizadores y entre ellos, a las abejas melíferas, las abejas productoras de miel cruda.

Los insectos polinizadores, entre ellos las abejas, polinizan las flores, sin polinización no hay frutos, sin frutos no tendríamos animales herbívoros, ni carnívoros. Los animales herbívoros comen el fruto y llevan sus semillas a otros lugares, y vuelta a empezar el ciclo. Todas estas cadenas conocidas y no conocidas podrían desaparecer, y los culpables somos nosotros.

Ahora nos vamos a centrar en las abejas, pequeños insectos que polinizan la mayoría de nuestros cultivos, que sin ellos nuestras fruterías se vaciarían, y el mundo como hoy conocemos serían muy distinto.

Desde El Cortijuelo de San Benito en Madrid, queremos transmitir la cultura del aceite de oliva y la miel, y concienciar sobre la importancia de cuidar nuestro planeta.

Podéis seguir aprendiendo más sobre los problemas medioambientales, leyendo nuestro artículo: El Cambio climático

Uno de los problemas medioambientales que tenemos en el mundo

Hace 20 años un grupo de apicultores de Francia descubrieron un hecho insólito para esa época, el despoblamiento de sus colmenas. Estos apicultores al terminar aquel invierno, esperaban fuertes bullicios de sus colmenas, ejércitos de abejas listas para el pecoreo, pero al inspeccionar sus colmenas, algunas de ellas se encontraban despobladas, quedando sólo la reina con unas pocas obreras, es decir, colmenas muy debilitadas y con pocas posibilidades de sobrevivir.

Este es un hecho que actualmente sucede en todo el mundo desde China a Estados Unidos, pasando por Australia y Europa. Los científicos y apicultores aún no encuentra la solución exacta. Año tras año las pérdidas por la desaparición de sus colmenas aumentan, y la naturaleza y cultivos empiezan a percibir el posible desastre de su extinción, sin polinización, se rompe uno de los ciclos más importantes de la naturaleza.

El laboratorio EURL

El laboratorio de Referencia de la UE para la salud de las abejas (EURL, en sus siglas en inglés) publicó que la mortalidad de las abejas en 17 países europeos varió entre el 3.5% y al 33,6% durante los años 2012 y 2013, habiendo una menor mortalidad en los países del sur de Europa (por debajo del 10 %) que los del norte (por encima del 20 %). Otros investigadores aseguran que las cifras del sur de Europa son mucho mayores, de entre el 20 y 40 %, pues las mediciones y las metodologías empleadas por estos países no están hechas correctamente.

Causas de su desaparición

Este proceso se le ha denominado Síndrome del Despoblamiento de las Colmenas y sus causas exactas no se conocen con total certeza. La comunidad científica lo atribuye fundamentalmente a cuatro causas fundamentales; varroa destructor, nosema cerenae, la avispa asiática y el escarabajo de las colmenas. Existen también otros factores que las están debilitando; el uso de insecticidas, especialmente los conocidos neonicotinoides, los monocultivos y el cambio climático. No obstante, el daño real que provoca estos últimos a las abejas no es del todo claro como indican algunos los científicos.

La varroa destructor, un ácaro que les chupa la sangre, las debilita, las transmite enfermedades, provocando finalmente la muerte de la abeja.

Nosema cerenae, es un microsporidio que se introduce dentro de las células del aparato digestivo de las abejas, envejeciéndole rápidamente y finalmente causando su muerte. Este también provoca problemas en el comportamiento de las abejas.

Avispa asiática, procede de China y fue introducida por el puerto de Burdeos en el 2004, en Francia. Estas avispas matan violentamente las abejas con el fin de alimentar a su colonia de avispas recién nacidas.

Escarabajo de las colmenas, es un pequeño escarabajo, Athinia tumida, un coleóptedo procedente de las zonas tropicales y subtropicales de Sudáfrica. Este escarabajo atraviesa los panales e ingiere su polen, miel y crías.

Foto 1: Rosa cultivada

Los insecticidas y la mortalidad de las abejas

A día de hoy se les está culpando vehementemente a los insecticidas, exactamente a los neonicotinoides, pero ¿son estos los verdaderos culpables?

En el año 1990 la empresa farmacéutica Bayer creó el primer neonicotinoide, un compuesto con una formulación parecida a la nicotina. Este compuesto actúa sobre el sistema nervioso de los insectos y otros pequeños seres vivos que se alimentan de partes de la planta, paralizándolos hasta la muerte.

Los neonicotinoides son plaguicidas sistémicos, es decir, estos son absorbidos por la planta y se transportan a todos sus tejidos con el crecimiento de la planta: hojas, flores, raíces, tallos, polen y néctar. Estos tienen dos grandes ventajas; primero, pueden ser aplicados a un amplio rango de vegetales: hortalizas, frutales, oleaginosas, trigo, maíz, arroz, sorgo; segundo, tienen gran resistencia a las condiciones ambientales y climáticas, pudiendo persistir y acumularse en el suelo durante meses o años.

Las abejas al alimentarse del polen y el néctar de estas plantas, están ingiriendo estos insecticidas, siendo una de las causas de su muerte y desaparición según muchos científicos y apicultores.

El problema de estos insecticidas según numerosas investigaciones científicas, es que la abeja europea (Apis melífera) no es capaz de detectar la presencia de estos en el polen y el néctar. Asimismo, han demostrado que los neonicotinoides tienen la misma manera de actuar en el celebro de las abejas que la nicotina en nuestro celebro, pues está puede actuar como una droga, haciéndoles más gratificantes para la abejas. Como consecuencia, como demuestras más estudios científicos, las abejas prefieren las flores que contienen dicho insecticida a las flores que no lo tienen.

Otros estudios realizados por la Universidad de Maryland y publicado en la revista “PLPSPne” demostraron que los insecticidas que se usan normalmente con neonicotinoides no dañan a las abejas significativamente.

Otros estudios sobre los insecticidas

Estudios realizados en este año por la Universidad de Mainz y Frankfurt han demostrado que estas sustancias a pequeñas dosis pueden dañar y ser cómplice de la muerte de las abejas.

Aparentemente los neonicotinides interfieren en la crianza de las larvas de las abejas. Según los resultados de estas investigaciones, las pequeña dosis de estos insecticidas redujo el contenido de semioquímicos de acetilcolina (sustancias químicas que actúan como mensajero dentro o entre especies) en el alimento de las larvas (jalea real mas polen) que suministran las abeja obreras a las larvas de la colmena. La jalea real es producida en unas glándulas especiales de su cabeza.

Según esta investigación, el contenido muy bajo de semioquímicos de acetilcolina en la jalea real, produce una mayor tasa de mortalidad en las larvas de abeja. Además, según Ignatz Wessler del Instituto de Patología en la Universidad de Medicina de la Universidad de Mainz. “En nuestros experimentos de laboratorio nosotros separamos artificialmente la acetilocolina de la jalea real  y descubrimos que las larvas de abeja con alimento sin acetilcolina morían antes que las que lo contenían“

Los investigadores siguieron los cambios que se produjeron en ellas y en el alimento que se suministraba a las larvas, al ser la colmena alimentada con diferentes concentraciones de neonicotinoides a lo largo de cuatro semanas.

Los resultados demostraron que pequeñas dosis de neonicotinoides, como los que se encuentran en los cultivos agrícolas, reducen el contenido de acetilcolina en el alimento de las larvas a la mitad. Para más altas dosis podría reducirse aun más su contenido de acetilcolina, e incluso perjudicar las glándulas de las abejas obreras. En este experimento se vio que estas abejas que consumían nenicotinoides se encontraron en un serio peligro, según escribieron los investigadores en la revista especializada “plo One”.

Los investigadores que no culpan a los insecticidas, acusan a la varroa como el principal causante de la muerte de las abejas, que las debilita y actúa como vector de otras enfermedades. Sin embargo, con el resultado difundido en esta nueva investigación, se demuestra que los neonicotinoides causan un gran daño a las abejas. Según Wessler, “Esto nos debe hacer reflexionar para encontrar la solución que salve a las abejas de la extinción”.

Caso de Hawái

Las últimas investigaciones de la Universidad de Maryland, Estados Unidos y del departamento de Agricultura del mismo país llevó a cabo un amplio estudio durante varios años, publicado en la revista “Apidologie”. En este estudio se señala al parásito de la varroa como la mayor peste de las abejas y como el principal causante del deterioro de su salud. Este ácaro, la varroa, está mucho más extendido de lo que previamente se estimaba y además está estrechamente relacionado con la transmisión de virus que debilitan la salud de las abejas productoras de miel.

Según Dennis van Engelsdorp, coautor de este estudio y profesor asistente de entomología de la Universidad de Maryland: “la gran sorpresa tras este estudio fue la alta prevalencia de la varroa en las colmenas, especialmente en otoño e incluso en las colmenas bien tratadas por los apicultores contra la varroa. Nosotros sabíamos que la varroa era un problema, pero descubrimos que era mucho más grande de lo que pensábamos en un principio. Además, la varroa tiene una habilidad enorme para extenderse.”

“En este estudio nosotros no nos centramos en los pesticidas, en contra de muchos grupos ecologistas como el “Pesticide Action Network” y el “Natural resources Defense Council” y “Greenpeace”, pues estos grupo acusan a las pesticidas como los primeros causantes de la muerte de las abejas, en su mayor medida los conocidos neonicotinoides. Incluso estos grupos han pedido su prohibición.

Otros activistas señalan al herbicida glifosfato como otro causante del exterminio de las abejas productoras de miel. Sin embargo, la USDA y otras agencias del gobierno de Estados Unidos no marcan específicamente a estos pesticidas, según estos últimos, la muerte de las abejas se debe a un conjunto de factores, siendo la varroa el principal causante del debilitamiento de las abejas.

El ácaro llega a Hawái en el 2007.

Hawái, unas islas pertenecientes a Estados Unidos y situadas entre China y México, no tenía problemas de extinción de sus abejas productoras de miel, hasta que en el año 2007 empezaron a aparecer los primeros síntomas. Los grupos anti-pesticidas en estos años culparon también a los pesticidas y otros productos químicos usados en la agricultura. A pesar de ello, un grupo de científicos británicos y americanos alineados con las investigaciones que señalaban a la varroa como principal causante de la muerte de las abejas, se pusieron a investigar el caso específico de Hawái. Un lugar donde no se había detectado la varroa hasta entonces.

Este grupo investigó a fondo la situación de la apicultura en estas islas, y descubrieron que fue en el año 2007 el primer caso de varroa detectado en el condado de Honolulu, en Oahu, en una de las islas. A partir de este año, 274 colmenas de las 419 que estaban en este lugar colapsaron y fue en este momento cuando empezaron a surgir las grandes pérdidas en las colmenas.

El parásito de la varroa daña a las abejas en una multitud de formas. Además de ser un importante factor de estrés para las abejas, este actúa también como vector de numerosas enfermedades, incluyendo el virus de las alas deformes. Este grupo de investigación estudio a fondo el caso de Hawái y descubrieron que al expansión global de la varroa a seleccionado a un virus de las deformes que se extiende y se contagia entre las abejas con gran facilidad

Hawái estaba libre de este ácaro hasta el año 2007 y este grupo de investigación tuvo una oportunidad perfecta para calcular el efecto de la presencia de la varroa sobre la población de abejas cuando el resto de los otros posibles factores causante de la muerte de las abejas permaneció constante.

Antes de la llegada de la varroa, todos los virus de las abejas productoras de miel eran vistos como inofensivos. Después, el virus de las alas deformes se extendió a todas las colmenas. Según, Stephen Martin de la Universidad de Sheffield de Gran Bretaña, quien dirigió el resultado de la investigación: “Este estudio ha dejado bien comprobado en la comunidad científica que la varroa es la causa más importante de los problemas de salud de las abejas productoras de miel”.

Las declaraciones que señalan a los neonicotinoides, al glifosfato y otros pesticidas como principales causantes de la extinción de las abejas productoras de miel, queda no tan clara, pues en Hawái se produjo una subida muy brusca de la muerte de las abejas entre el 2008 y el 2010, justo después de la llegada de la varroa a las islas, cuando también estos pesticidas y herbicidas han estado en uso.

Los problemas medioambientales y sus soluciones

Desde el Cortijuelo de San Benito como objetivo de transmitir la cultura de la miel y el aceite de oliva, os transmitimos los problemas medioambientales que provocan una humanidad cada vez más consumista e individualista. Si cada persona pusiese un pequeño grano de arena para cuidar el medio ambiente, este sería un gran logro para toda la naturaleza y nosotros, con la que disfrutamos y convivimos.

Con el fin de dar soluciones a este problema, estas son algunas cosas que uno mismo puede hacer:

Reducir el uso de insecticidas en el hogar:

Los insecticidas no son sólo productos que usan los agricultores, en la casas y jardines particulares suelen tener incluso un mayor sobreuso. Tenemos que usarlos con menor frecuencia, ya no sólo por los insectos, sino por nuestra salud.

Exigir un mayor control a nuestros agricultores:

Una de las ventajas de comprar productos a agricultores o ganaderos locales, es que nos permite una mayor control de lo que hacen, y podemos saber con mayor seguridad, si cuida el medio ambiente. Puede parecer incongruente, pero el la agricultura uno de los sectores que mayor daño provoca a la naturaleza. La agricultura roba el espacio al medio natural, agota sus recursos y la contamina con productos químicos.

La agricultura debe seguir unas pautas que cuiden al máximo la naturaleza. El uso controlado de todos los productos químicos que se utilizan en la agricultura debe ser controlado por las autoridades gubernamentales, los agricultores deben seguir unas prácticas que respeten al medio ambiente y la naturales y los gobiernos deben inviertan en investigación para solucionar problemas medioambientales, como la extinción de las abejas y otros polinizadores que nos puede llevar a una catástrofe medioambiental.

Los productos ecológicos.

Mucho se habla de la agricultura ecológica e incluso bio dinámica coo panacea en la solución de muchos de los problemas medioambientales. Deberíamos reflexionar, si una agricultura ecológica y otros medios de producción ecológicos son la verdadera solución. La agricultura ecológica es mucho menos eficiente, y teniendo una población cada vez mayor y que los países en vías de desarrollo quieren subirse al modo de vida occidental, conlleva que necesitemos cada vez más alimento. Si bajamos rendimientos por los medios de producción ecológicos, no quedará otra que robar más terreno a los medios naturales, y por tanto haremos más daños a nuestro planeta tierra.

Zonas de producción con rendimientos muy altos y muy eficientes, podrían dejar más espacio a zonas salvajes sin la mano del hombre. La agricultura u otro medio de explotación de los recursos naturales, siempre será un daños que sufra la naturaleza.

Estos problemas medioambientales son mayores en España

Los problemas medioambientales no creo que sean mayores si los comparamos con el resto de los países europeos. Donde si son mayores, son en los países en vía de desarrollo. Grandes empresas con formas de producción muy contaminantes, se llevan su fábricas a estos países más pobres. Al poseer estos países controles más laxos, allí es donde se producen grandes daños a la naturaleza.

Existe una gran hipocresía en la sociedad europea, que no se quiere informar de cómo son producidos muchos de los instrumentos o utensilios del día a día. Nos dejamos guiar por campañas bonitas de medios de comunicación, sin ponernos a pensar quienes son los verdaderos productores de contaminación. Un ejemplo de ello, son las grandes productoras de electricidad y energía. Nos inundan con campañas de protección del medio ambiente, y ellas son las mayores contaminantes del planeta.

Todos deberíamos reflexionar un poco, y dentro de la medida de lo posible de cada persona, cuidar nuestro planeta, pues este nos ha dado la vida y nos la mantiene.

Las abejas están recogiendo polen contaminado con hasta 30 tipos de pesticidas diferentes. Aunque los neonicotinoides usados en la agricultura forman partes de estos pesticidas, en un nuevo estudio realizado por la Universidad Purdue en Indiana, Estados Unidos se ha demostrado que la mitad de los pesticidas que se encuentran en el polen de las abejas no proceden del campo, sino de pesticidas usados en entornos urbanos y domésticos, pesticidas empleados comúnmente en el control de los molestos mosquitos, parásitos de animales y otras plagas.

Problemas medioambientales globales

Christian Krupke, profesor de entomología de la Universidad de Purdue en Indiana y la investigadora Elizabeth Long, recolectaron muestras de polen de las colmenas de abejas en tres sitios diferentes del conocido cinturón del maíz de Estados Unidos en Indiana, a lo largo de 16 semanas. Ellos quisieron saber la procedencia del polen que recolectaban las abejas a través de las estaciones, y si estos estaban contaminados por los pesticidas.

Los resultados que obtuvieron fueron una gran sorpresa para ellos. El polen recolectado por las abejas venía en gran parte de los jardines y paisajes públicos urbanos y  una pequeña parte de los cultivos agrícolas. Incluso si las colmenas estaban junto a los campos agrícolas, la mayor parte del polen recolectado por las abejas procedía de los espacios urbanos. Lo que aún más les sorprendió fue la gran variedad de pesticidas que encontraron en el polen

Long, ahora asistente del profesor de entomología de la Universidad del Estado de Ohio, dijo que ella estaba sorprendida y preocupada por todos los pesticidas que ellos encontraron en el polen analizado.

Este estudio descubrió que la concentración más alta de pesticidas en el polen de las abejas eran los piretroides, insecticidas usados muy comúnmente para el control de mosquitos, moscas, contra las plagas de pulgones y otros insectos de las plantas de jardines urbanos. Además, el polen de los tres lugares analizado contenía DEET, un ingrediente activo de la mayoría de los repelentes de mosquitos.

Problemas medioambientales y soluciones

Los autores de este estudio remarcaron que poco se sabe sobre los efectos perjudiciales que tienen estos cócteles de insecticidas sobre las abejas. Conjuntamente,  la toxicidad puede incrementarse cuando los pesticidas se combinan con fungicidas, los cuales son otros de los químicos que se usan comúnmente en los jardines.

Aunque este estudio se ha realizado en un lugar determinado de Estados Unidos y con un paisaje concreto, lo que deja con claras evidencias es que las abejas toman el polen de plantas agrícolas y de plantas de los jardines urbanos, todos ellos con una gran variedad de pesticidas. Según Krupke se deben realizar más investigaciones sobre los efectos que tienen sobre las estos cócteles químicos.

Desde El Cortijuelo de San Benito pedimos a las organizaciones gubernamentales como entes privados que lleven a cabo un mayor esfuerzo para conocer las causas del declive de las abejas en todo el mundo.

Otros problemas medioambientales actuales

El fuerte aumento de mortalidad de las abejas melíferas es un hecho que se está produciendo en todas las partes del mundo, debido al llamado colapso de las colonias, es decir, las colmenas después del inverno se quedan despobladas, quedándose la reina con unas pocas obreras, una colonia que no tiene posibilidades de sobrevivir.

En los últimos inviernos, estas cifras están aumentando drásticamente, en la Unión Europea la mortalidad ha sido de media del 20%, entre el 1,8% y el 53 % de unos países a otros. Si estas cifras siguen escalando, pondremos en grave riesgo los cultivos agrícolas y el negocio de muchos agricultores.

Problemas medioambientales actuales

Varios estudios han mostrado una relación directa entre el uso de pesticidas y la muerte de abejas. Además, según una nueva investigación publicada en el “Journal of Chromatographey”, “las abejas de la miel están siendo envenenadas con más de 57 pesticidas diferentes. Un método nuevo de análisis ha permitido detectar todo tipo de pesticidas que se encuentran en el cuerpo de las abejas.

Este nuevo método empleado podría ayudar a dilucidar las causas que están detrás de estas tan alarmantes tasas de mortalidad de las abejas que se están produciendo en estos últimos años. Además podría ayudar a conseguir una solución para salvarlas.

La Unión Europea ha prohibido el uso de un tipo de pesticida, los conocidos neonicotinoides. Sin embargo, estos no es tan sencillo como prohibir el uso de un tipo de pesticida, que al mismo tiempo no se ponen de acuerdo toda la comunidad científica sobre los perjuicios reales que provoca. Pues, la relación entre el uso de pesticidas y la muerte de las abejas es compleja y los investigadores están llevando a cabo investigaciones para descubrir las causas de esta mortalidad tan acusada de las colonias de abejas.

Un nuevo estudio realizado por  investigadores del Instituto Nacional de Veterinaria en Polonia ha desarrollado un método para analizar 200 tipos pesticidas al mismo tiempo, con el fin de descifrar que está realmente empujando a las abejas al riesgo de desaparecer.

La salud de las abejas de la miel es un asunto de interés público, pues las abejas son fundamentales para el mantenimiento de ecosistemas naturales y la agricultura, pues estos insecto polinizan más del 80 % de los cultivos agrícolas y de las plantas silvestres de Europa, según nos indica Tomasz Kijanek quien dirige esta investigación del Instituto Nacional de Veterinaria de Polonia. El objetivo de este equipo de investigación es desarrollar una evaluación de los pesticidas que se están usando en la Unión Europea y están envenenando a las abejas.

Según este equipo de investigación, el uso de tan amplio rango de pesticidas hace difícil de resolver, cuáles de ellos estas perjudicando a las abejas. Ciertas combinaciones de pesticidas, o su uso a bajas dosis durante largos periodos de tiempo, podrían afectar a las abejas de diferentes maneras. Para entender que está sucediendo realmente, nosotros necesitamos saber que pesticidas y en que niveles de concentración están presentes en las abejas.

Kijanek y su equipo usaron el método llamado QuECkERS, un método usado actualmente para detectar la presencia de pesticidas en los alimentos. Con este análisis, ellos pudieron probar que las abejas de la miel envenenadas poseían más de 200 tipos de pesticidas simultáneamente, también se encontraron en sus cuerpos varios compuestos adicionales creados tras la descomposición de algunos.

Este equipo de investigación del Instituto Nacional de Veterinaria en Polonia analizo 70 colmenas de abejas envenenadas y encontraron en ellas más de 57 pesticidas diferentes. Todos estos pesticidas forman un cóctel tóxico que las pueden están matando.

Según Kijanek,: Esto es justo el comienzo de nuestra investigación sobre el impacto de los pesticidas sobre la salud de las abejas de la miel. Los incidentes de abejas envenenadas son la punta del iceberg. Incluso muy bajas dosis de pesticidas pueden debilitar el sistema inmune de las abejas, permitiendo a los parásitos y virus matar debilitar la colonia y finalmente acabar con ella. Nuestros resultados ayudarán a expandir nuestro conocimiento sobre la influencia de los pesticidas sobre la salud de la colonia, y proporcionará información importante para que otras investigaciones puedan mejorar la evaluación del riesgo que provoca este cóctel de pesticidas.

Fuente:

El periódico El País: http://elpais.com

Deutche Welle: http://www.dw.com/de/

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *