Situación actual de la alimentación

Hemos pasado, en nuestro mundo desarrollado, de la escasez de alimentos antes de la mitad del siglo XX a la sobreabundancia a partir de la segunda mitad. Nos encontramos, en la actualidad a nivel mundial, con un hecho sorprendente: Las dos terceras partes de la humanidad subdesarrollada pasa hambre y sin embargo los países desarrollados tienen graves problemas de sobrealimentación, obesidad y calidad de vida. En este sentido, las dificultades sanitarias preocupan actualmente a los estados modernos opulentos, incapaces de hacer frente a los enormes gastos que generan. Tanto la solución del problema de la pobreza como de la sobreabundancia no son fáciles.

El desarrollo técnico actual ha llegado a afectar nuestros hábitos de alimentación. Las condiciones de conservación y sanitarias de los alimentos se han mejorado ostensiblemente. Hay nuevos preparados alimentarios, unos buenos y otros no tan buenos, en continua carrera de expansión. La industria provee continuamente de nuevas sustancias que imitan gustos y que retardan o aceleran los procesos de obtención y conservación de los alimentos. En este sentido, ha habido abusos y la consiguiente necesidad de la intervención del Estado legislando y obligando al etiquetaje en los envases, para proteger al consumidor y responsabilizarlo.

Nunca se ha sentido como ahora la necesidad de conocer cómo nos alimentamos, qué comportamientos son o no saludables y qué hemos de evitar o procurar hacer, porque de ello depende nuestro bienestar presente o futuro.

Los conocimientos de nutrición han progresado a lo largo de la historia y todavía se sabe muy poco, aunque cada vez más. El Avance sin embargo ha sido extraordinario. Pongamos tres ejemplos para ilustrarlo.

Retroceso de las enfermedades carencialesHoy se conoce que la nutrición con alimentos no frescos, esterilizados o en conserva, exclusivamente, acarrea trastornos que se conocen con el nombre de “enfermedades de carencia” o “avitaminosis”. La causa es la falta de vitaminas. La avitaminosis fue un verdadero azote en ciertos grupos sociales aislados a lo largo de la historia.

Malos hábitosDe una alimentación deficiente y escasa, propia de épocas pasadas, hemos llegado a la sobreabundante actual. La obesidad, la diabetes, la hipertensión y la arteriosclerosis son las enfermedades del mundo moderno desarrollado. Hoy en día se sabe que todas ellas tienen como principal causa la alimentación inadecuada y los malos hábitos asociados a ella, aparte de factores genéticos favorecedores (G.M. Reaven, 1988). El uso prolongado del tabaco, nos dicen las estadísticas, genera casi con seguridad el proceso canceroso.

El CancerEl origen del cáncer hoy por hoy es desconocido, pero al parecer las causas externas a nuestro organismo juegan un papel primordial. Las estadísticas nos señalan que el 35% de todos los cánceres tienen origen a una alimentación inapropiada, que el 10 o el 15% en los ambientes contaminados y el resto por causas desconocidas. Siempre la constitución genética de cada persona juega un papel fundamental y los factores de riesgo son determinantes para cada uno.

El cáncer se gesta poco a poco durante intervalos largos de tiempo. Dicen los médicos durante periodos de 10 a 15 años previamente a su aparición y observación, que es cuando ya tiene cierto grado de desarrollo. La detención precoz es fundamental para su curación. Hoy en día se sabe que el 80% de los cánceres son curables, pero se predice que en los próximos 20 años uno de cada cuatro hombres padecerá la enfermedad y uno de cada cinco mujeres.

El aceite de oliva virgen extra

Por estas razones, debemos recapacitar sobre la nutrición, la calidad de los alimentos, sobre todo los que tomamos diariamente como el aceite de oliva virgen extra, el medio ambiente en que vivimos y nuestros hábitos.

 

Fuente:

Periódico ABC

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