Pueden funcionar las dietas para adelgazar

La dieta mediterránea está basa en frutas y verduras frescas, cereales integrales, frutos secos, un vaso de vino tinto, pescado, lácteos y el aceite de oliva virgen extra como la principal fuente de grasa. La dieta mediterránea es la dieta que aporta más beneficios a la salud y es la más sana del mundo, la cual reduce  el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, diabetes y demencia, como demuestran una infinidad de estudios.

Llega el verano, cremas y a perder kilos

Con la globalización, la mezcla e intromisión de otras culturas, los españoles estamos dejando nuestro patrimonio culinario, la dieta mediterránea, siendo una de las razones que justifican el aumento de enfermedades antes no vistas con tanta frecuencia, entre ellas el sobrepeso y obesidad.

Por otra parte, antes que empiece el verano, suelen comenzar como se dice vulgarmente, la operación bikini, es decir, perder todos esos kilos de más que hemos ido acumulando durante el otoño e invierno para tener mejor cuerpo y nos vean mejor en el momento que nos tostemos en la piscina o la playa. A razón de esta causa, muchas personas se ponen a mano de un nutricionista o de dietas, algunas de ellas las llamadas dietas milagro que pueden producir grandes daños en el organismo o metabolismo.

Como uno puede informarse y observar, es muy frecuente en las personas que siguen un régimen alimenticio bajo el control de un nutricionista, que estas pierden peso rápidamente. No obstante, tras dejar la dieta enseguida cogen los kilos de vuelta, e incluso toman más kilos de los que tenían.

Como yo me imagino, se preguntaran estas personas. ¿Seré capaz alguna vez de mantener mi peso ideal? ¿Existe alguna dieta que me mantenga siempre en mi peso ideal? Según una nueva investigación, la solución está en la duración de la dieta.

Como hacer la dieta

Un estudio científico ha demostrado que si se sigue una dieta durante un año, el cuerpo sufre una serie de cambios metabólicos, permitiendo mantener la reducción del peso durante más tiempo.

Investigaciones previas encontraron que el cuerpo reacciona a  las dietas con un aumento de las hormonas grehlina, hormonas que inducen a las células a almacenar más energía en forma de grasa. Sin embargo, siguiendo una dieta estricta durante 12 meses, el cuerpo acaba produciendo finalmente menos hormonas grehlina, hormonas que inducen el hambre y más hormonas GLP-I, la cual suprime el hambre.

Yo he comprobado por mí mismo y he hablado con personas que mantienen un buen peso corporal sobre los hábitos alimenticios que uno debe tomar. Todos estamos de acuerdo, que la mejor manera de lograr y mantener dichos objetivo consiste en comer menos, seguir una dieta más saludable y hacer ejercicio.

Nuestras experiencias han sido que durante las primeras semanas que se reduce la ingesta de alimento, la sensación de hambre es persistente y se está deseando durante todo el día hincharse a alimentos ricos en calorías y poco saludables. Sin embargo, tras estas semanas el cuerpo se acostumbra a esta menor ingesta y esos productos prefabricados que tanto se meten por nuestros ojos, ricos en grasas saturadas y en azúcar los empiezas a despreciar. Aunque el problema vuelve a surgir con el estrés, pues este nos induce a comer más y menos sano, como consecuencia, descontrolando nuestra dieta.

Desde el Cortijuelo de San Benito recomendamos a todo el mundo seguir la dieta mediterránea, utilizando siempre alimentos frescos y naturales, como el aceite de oliva virgen extra y desechar completamente cualquier producto industrial y prefabricado.

 

Fuentes:

El periódico inglés, The Independent. http://www.independent.co.uk/

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